No sé vosotras, pero a mi sobrina le encanta ponerse mis Uggs. ¡Son calentitas, suaves, super cómodas! Pero a ella, la talla 37 le viene como si fuera una 55. Parece un duendecillo, es tan linda, pero tan torpe... (La peque se calza mis botas y la caída es más fuerte que ella).

Para evitar los accidentes (por ejemplo: dientes rotos, la tendencia de los 3 a 10 años, la excusa: tita, no vi la puerta...) me he dicho que hay que invertir....

Aquí algunos modelos suaves adaptados a los pies XXS:

Los pequeños adoran los materiales suaves, son bonitos, suaves, mullidos y, cito « es como Norit el borreguito » (pequeña, más tarde aprenderás que tus zapatos están enteramente hechos de borreguitos…)  Además, los zapatos forrados guardan los pies al calor. Se acabaron los resfriados y las anginas del mes de noviembre. Adiós a los estornudos… Y a las manchas en tu bonito chaleco de Zara.

Mulliditas y girlys


Grandes fríos


Deportivas